martes, 21 de julio de 2015

"27 historias para tomar la sopa" y "Shantala. Arte tradicional de masaje para bebés"

http://www.casadellibro.com/afiliados/homeAfiliado?ca=21002&idproducto=1060019Me gusta que las entradas que van seguidas sean un poco diferentes pero bueno, como estamos en verano y hay más tiempo para leer y y echar un vistazo a cositas que nos recomiendan, voy a compartir dos libros. El primero, uno que uso muchísimo en mi clase y en segundo lugar, otro que he descubierto hace poco.

Después de comer, me gusta dedicar un tiempo a la relajación. En 4 y 5 años empleamos en ello unos 15 minutos. Cada niño está sentado en su silla y preferentemente con la cabeza apoyada en la mesa. Pongo música relajante y les voy haciendo un pequeño masaje en la espalda. En 4 años cuando han pasado las primeras semanas y en 5 años ya desde principio de curso, el encargado y un ayudante elegido por él son los que dan los masajes a sus compañeros. A veces utilizamos un rodillo de espuma o un pincel para que experimenten sensaciones nuevas y sea más agradable. Al final de este tiempo suelo leerles un cuento corto y sin imágenes (para que sólo se concentren en escuchar) o les pongo algún cuento popular en CD. Para los cuentos cortos os recomiendo un libro maravilloso llamado 27 historias para tomar la sopa, de Ursula Wölfel y Pablo Bernasconi (Editorial Kalandraka). Son relatos algo disparatados y que requieren construcción por parte del niño, lo cual me parece muy interesante ya que cada vez estamos más acostumbrados a que texto e imágenes, juntos o por separado, dejen cerrado cualquier proceso mental.

http://www.casadellibro.com/afiliados/homeAfiliado?ca=21002&idproducto=2326466Para mi ese momento de dar masajes y relajarse es fundamental. Por un lado, los niños descansan un poquito, se tranquilizan y se centran después del parón enorme del comedor. Y por otro, fomenta las relaciones positivas dentro del grupo de alumnos, relacionándose entre ellos durante esos minutos para darse calma mutuamente. Así que os voy a recomendar un libro que estoy usando muchísimo con Pablo pero que me parece muy interesante para familias y maestras de Educación Infantil. Se le puede sacar mucho partido en el primer ciclo pero tiene cosas aprovechables y adaptables para el segundo ciclo.

Se llama Shantala. Arte tradicional de masaje para bebés, el autor es Frederick Leboyer y es de la editorial Gaia. El grueso del libro son fotografías muy descriptivas de las distintas fases del masaje. Las acompaña un texto breve pero realmente precioso. Las imágenes hacen que sea muy muy fácil seguir la técnica y recordar los pasos que hay que dar. El texto nos trasmite el por qué de los masajes, la esencia de ese momento y las claves básicas para que sea un éxito.

¡Espero que os gusten! Con ellos me despido hasta finales de Agosto. ¡Felices vacaciones!

lunes, 6 de julio de 2015

Todo un mundo de sensaciones

http://www.casadellibro.com/afiliados/homeAfiliado?ca=21002&idproducto=2224294Como estamos en verano vamos a empezar con entradas más "light". En ésta me gustaría recomendar un libro maravilloso a las maestras del primer ciclo de Infantil y a las familias que tengan o esperen un bebé. Cuando estaba emabarzada, la tía de mi marido, maestra también pero trabajando en una Escuela Infantil de 0 a 3 años, nos regaló el libro Todo un mundo de sensaciones. Las autoras son Elisabeth Fodor, Mª Carmen García-Castellón y Montserrat Morán y la editorial es Pirámide.

En él se hace un paseo desde las dos primeras horas de vida del bebé hasta que cumple 6 meses dando pautas para favorecer el desarrollo de todas las capacidades del bebé desde el afecto, el contacto, las sensaciones positivas y el respeto hacia el ritmo del niño. El libro cuenta con algunos capítulos más genéricos pero siempre muy prácticos y otros que siguen el crecimiento del bebé: las dos primeras horas de vida, los primeros días, el primer mes, el segundo mes...y así hasta el sexto mes para terminar con un capítulo que engloba todo el segundo semestre de vida. En cada uno de ellos hay una descripción general de cómo es el niño en ese momento; juegos para favorecer su desarrollo emocional, motriz y sensorial; pautas para observar si dicho desarrollo sigue su curso con normalidad (qué debe ver, oír, cómo debe moverse...) y epígrafes sobre aspectos relacionados con la crianza como el sueño, la alimentación, las relaciones con familiares y amigos, el chupete, los cólicos, el comienzo de la Escuela Infantil, etc. Todo ello con un lenguaje cercano pero sin dejar de lado la profesionalidad y experiencia de las autoras.

Pero a mi lo que más me ha gustado es que los juegos son los de toda la vida, casi los que mi abuela haría sin saber que este libro existe, los que se basan en crear un momento divertido para el bebé y la madre o padre sin agobiar ni pretender hacer del niño un genio precoz. Además se da muchísima importancia a los masajes, diciendo claramente en cada capítulo que son una prioridad en caso de que no diese tiempo a hacer los demás juegos. Cuando leí esto estando aún embarazada me agobié un poco. Por un lado pensé: "uf, a ver si sé hacer los masajes". Y por otro pensé: "madre mía, si dice eso es que con el bebé no me va a dar tiempo a hacer nada más que los masajes y a lo mejor ni siquiera". Pero cuando tienes al bebé contigo y relees el libro te das cuenta de que casi estás haciendo todo lo que propone sin darte cuenta, tanto en ratitos de juego como mientras le cambias, en la cama al levantarnos o en los 5 muinutos que faltan para que llegue una visita. Más aún nosotros, maestras, que al fin y al cabo es de lo que sabemos más. Y los masajes al final también salen solos aunque para masajes desde bebés hasta niños más mayores os recomendaré otro libro maravilloso en otra entrada.

Tengo que mencionar especialmente mis dos capítulos preferidos, el dedicado a las dos primeras horas de tu bebé y el de los primeros días. Ayudan mucho a saber cómo se siente el bebé en estos momentos y a gestionarlos a pesar de las miles de visitas en el hospital y en casa, del agobio de los primeros cuidados, de los consejos inoportunos, etc.

http://www.casadellibro.com/afiliados/homeAfiliado?ca=21002&idproducto=1862169
Por último deciros que este libro pertenece a una colección llamada "Todo un mundo". Pensado que sería igual de maravilloso y además útil también para mis alumnos, me compré Todo un mundo de emociones, coordinado por las mismas autoras. Me ha defraudado mucho y ese no os lo recomiendo. En mi opinión es excesivamente teórico, con capítulos sin conesión que parecen mini-tesis de distintos autores. Las pautas que se proponen mes a mes no están mal pero muchas no aportan nada nuevo tras leer Un mundo de sensaciones y tampoco es nada que con nuestra formación como maestas no sepamos.

lunes, 29 de junio de 2015

Parece que fue ayer...

Parece que fue ayer el día que comenzó mi baja porque me encontraba regular durante el embarazo; parece que fue ayer el día que dejé a un lado el blog para cuidarme y cuidar a mi bebé; parece que fué ayer el día que mi hijo, viendo que ya no se podía quedar más en la tripita, decidió salir de forma natural; parece que fue ayer el día que lloraba sin saber por qué con él en brazos; parece que fue ayer cuando pasaron taaaantas cosas... y ¡¡ Pablo tiene ya casi 6 meses!!

Parecía que nunca iba a terminar ese maravilloso periodo en el que lo único que una madre tiene que hacer es cuidar a su bebé. Y ya he tenido que volver al cole, solo por unos días, los justos para recordarme que hay que ir retomando algunas cosas de la vida de antes, de esa vida de "ayer", de esa vida que ha cambiado muchísimo más de lo que me podía imaginar. Y como me parece imposible que vaya a poder compaginar el cuidado de mi bebé (y dentro de nada niño) con la vida profesional, quiero ir poco a poco volviendo a hacer cositas, aunque sean muy pequeñas, pero que me conecten con algo de lo que hacía antes...con el cole, con este blog...antes de que llegue todo de golpe en septiembre y sea aún más duro. Así que vamos a retomar el blog con una entrada que tenía ganas de escribir aunque no diga mucho en realidad (y que he tenido que escribir en unos ocho mini-ratos por lo que perdón si queda algo inconexa).

En la entrada anterior, en la que me despedía hasta dentro de muy poco, dejastéis un montón de comentarios de ánimo. En algunos me decíais que después de ser madre sería mejor maestra. Siempre he pensado que nuestro trabajo tiene una enorme carga formativa detrás que es lo que nos hace profesionales, y que no hace falta ser madre para ser una gran maestra (aunque algunos piensen que puede serlo cualquiera y que hacemos poco más que jugar). Y aunque lo sigo pensando, tengo unas ganas enormes de reencontrarme con mis alumnos para verles desde el otro lado, desde lo que son como hijos. Y también con sus madres.

Me he acordado mucho de las madres de todos mis alumnos (padres, no os enfadéis, vosotros sois imprescindibles). Cuando me pasaba cualquier cosa, sobre todo el primer mes, pensaba siempre "Jo, y la madre de Fulanito también pasó por esto". Y me quedaba la duda de si desde nuestra profesionalidad valoramos suficiente lo que aportáis desde la maternidad a nuestros alumnos. Y de si los consejos que os damos son siempre compatibles con el día a día de vuestras casas. Y de si no damos por supuesto muchas cosas que quizá os quedan demasiado lejanas.

En la mayoría de los momentos del día a día en el aula estamos haciendo uso de nuestra faceta más profesional pero hay momentos en los que se entremezcla los estrictamente educativo con aspectos relacionados con la crianza. El sueño, la alimentación, las relaciones del niño con su familia, etc; influyen directamente en la vida de nuestra clase y en el aprendizaje de cada alumno. Creo que en todos estos aspectos voy a poder aportar ahora un poquito más a lo que se recomienda desde la pedagogía.

En cualquier caso, gracias padres y madres porque nos dejáis cada día lo que más queréis y en mi caso siempre habéis sido confiados y muy agradecidos/as con mi trabajo. Y por supuesto, gracias a Pablo, que me está enseñando a mí a ser madre y ya de paso, seguro que me hará mejor maestra.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Hasta dentro de muy poquito...

Desde la última entrada llevo muchos días intentando sacar un ratito largo para escribir sobre varias actividades y materiales pero está siendo muy complicado. Los preparativos para la llegada del bebé me están llevando mucho tiempo, mi cuerpo pide descanso y quiero dejar otras cosas terminadas antes del nacimiento. Así que seguiré apuntando ideas sobre las que escribir en mi cuaderno pero de momento no podrán pasar al blog. Me ha costado mucho tomar esta decisión pero necesito un pequeño descanso y no quiero tener la presión de mantener el blog actualizado. Aún así intentaré seguir contestando a todos los e-mails y comentarios.


¡¡Vuelvo muy prontito con muchas más cosas!!

lunes, 20 de octubre de 2014

Valorar y fomentar la participación en el aula de Educación Infantil (UAM - 10/10/14)


El pasado viernes 10 de Octubre me invitaron a ir a la Universidad Autónoma de Madrid a hablar sobre la importancia de la participación de los alumnos en la etapa de Educación Infantil. Como dijo a la salida Auxi, amiga y maestra, lo difícil no es conseguir que participen pues ya sabemos que hace falta preguntar poco a un niño de 3 a 6 años para que te cuente cosas sin parar. Lo complicado realmente es gestionarla, enseñar a los niños las normas para participar y trabajar nuestra actitud para fomentar un clima afectivo y democrático. Éste favorecerá dicha participación y consecuentemente un mayor y mejor aprendizaje y tendrá reflejo en el autoconcepto y autoestima de nuestros alumnos.


Agradecer a Santiago su invitación y sus palabras; a Auxi y Laura su compañía y la grabación de los vídeos; y a todos los alumnos, maestros y personal de la UAM que estuvistéis allí, vuestra presencia e interés. A los futuros maestros, espero haberos enseñado algo que os ayude cuando comencéis a trabajar.

Os dejo directamente con los vídeos. Hay cortes inevitables entre las cuatro partes por el tipo de cámara que tengo. Aún así, ¡espero que os gusten!.

Parte 1: Hablamos de qué es participar, qué es imprescindible tener en cuenta para fomentar la participación y por qué es importante crear un ambiente participativo en el aula.


Parte 2: Analizamos de los factores que influyen en la participación y los momentos en que se da ésta en el aula, resaltando la asamblea.


Parte 3: Repasamos brevemente dos metodologías que fomentan en los alumnos un pensamiento crítico y creativo: los proyectos de trabajo y el trabajo por rincones. Comenzamos el tiempo de preguntas y comentarios.


Parte 4: Terminamos con preguntas y comentarios de los alumnos asistentes.


Como véis estoy embarazada de 7 meses. Por ello es posible que llegue un momento en el que tenga que espaciar un poquito más las publicaciones en el blog durante una temporada.

sábado, 11 de octubre de 2014

Artículo: 25 formas de preguntar a tus hijos "¿cómo ha ido el día en el cole?"

Mientras preparo una entrada más larga y con vídeos de mi visita ayer a la UAM, os dejo el enlace de un artículo publicado a principio de curso en El Huffington Post titulado "25 formas de preguntar a tu hijo ´qué tal ha ido el día en el cole?´". Podéis leerlo pinchando en el título y aquí.

En las tutorías yo me encuentro fundamentalmente con dos casos respecto a lo que los alumnos de Educación Infantil cuentan a sus familias sobre su día en el cole: "Mi hijo/a me lo cuenta todo" (qué miedo, pienso yo, jajaja) y "Le pregunto a mi hijo/a pero es que no me cuenta nada". Y normalmente las familias que están en el segundo caso se preocupan bastante porque sus hijos no les den casi información de todo el tiempo que están con nosotros. Yo siempre les digo las mismas cuatro cosas (adaptadas a lo que conozco de cada alumno):

1. Cada niño es diferente. Hay niños mucho más habladores que otros y no todos los niños hablan igual en el parque, en casa o en el cole.

2. Después de haber pasado 7 u 8 horas en el cole y estar desando llegar a su casa con papá y mamá lo último que quieren algunos niños es contar con detalle lo que han hecho en la clase. Están agotados e igual que nos pasa a los adultos, quieren "desconectar", jugar y que les atienda su familia. A lo mejor es más adecuado no esperar "grandes respuestas" nada más salir del cole y dejar las preguntas para el momento después de cenar o el fin de semana. 


3. Repasar la jornada escolar, volver a ordenarla y explicarla verbalmente para algunos niños es complicado. Simplemente si les preguntamos "¿qué has comido?" puede que ya ni se acuerden. Para ellos el tiempo pasa de forma muy distinta y mucho más lenta y si no ha sido algo significativo, la comida queda como algo lejano que de forma natural no recuerdan. Lo mismo puede suceder con actividades que hayan hecho en la clase. A lo mejor las han disfrutado muchísimo pero no son capaces de explicarlas ante una pregunta abierta (y obviamente no les podemos preguntar por una actividad concreta si no sabemos que la han hecho. En ese caso les animo a que me pregunten a mí todo lo que quieran). Puede pasar que en otros momentos las cuenten sin preguntarles porque las recuerden (y les apetezca compartirlas) aunque no hayan sido acontecimientos inmediatos.

4. Cuando creamos que es buen momento para que nos cuenten algo es mejor hacer preguntas concretas. Para un niño la pregunta "¿qué tal?" a veces no es ni siquiera comprensible. Cuando leí el artículo "25 formas de preguntar a tu hijo ´qué tal ha ido el día en el cole?´" me gustó porque justo habla de esto y da unas ideillas de cómo preguntar para obtener más información. Algunas de las preguntas que propone habría que adaptarlas al nivel de Educación Infantil y casi todas valen para niños de todas las edades.

martes, 30 de septiembre de 2014

Cuadros con cubitos de témpera congelada

A finales de verano una seguidora de Twitter (mil gracias Laura) me recomendó la entrada Hielos de témpera del blog En el país de las hadas. En ella la autora explicaba una actividad chulísima que había hecho en verano con sus hijos. Me encantó y nada más que empezó el curso me puse manos a la obra. 

El material que se necesita es:
1. Témperas
2. Cubiteras (con una basta)
3. Papel continuo o cartulinas DinA3
4. Cuenquitos para dejar los hielos
5. Pinceles finos o medios

Lo primero que tenemos que hacer es llenar las cubiteras con témpera y agua y remover bien con un palito (o con la parte trasera de un pincel) y llevarlas rápidamente al congelador. Si queréis conseguir colores vivos llenad casi todo el huequito de témpera y muy poca agua. Yo la primera vez eché bastante agua (mirad las imágenes) y me quedaron colores pastel. Además, en el tiempo que pasa desde que se mezcla el agua con la témpera hasta que se congela, la témpera "sedimenta" al fondo del hueco de la cubitera por lo que, si echáis poca pintura, una parte del cubito quedará muy clara (prácticamente sólo agua) y toda la pintura quedará en el otro extremo.

Yo puse de todos los colores y mi compañera solo de tonalidades de azul y verde porque ella quería hacer un fondo de mar. Esta vez he usado unas témperas nuevas de La Pajarita que son superlavables y genial porque de verdad lo son (se me manchó de morado la manga de una camiseta blanca y ¡¡se ha quitado!!).


Los dejamos un día en el congelador del cole y a la mañana siguiente, justo antes de empezar la actividad, los fuimos a buscar. Yo hice los cuadros en el rincón de arte. Dejé cada cubito en un tarrito de natillas y los niños que iban al rincón pintaban con ellos de forma totalmente autónoma. Mantuvimos esta fase de la actividad toda la semana por lo que cada día tenía que reponer las cubiteras y llevarlas de nuevo al congelador para que estuvieran congeladas al día siguiente.


Como os podéis imaginar, ¡les encantó!. Pintar con algo tan fresquito les llamó mucho la atención y era casi mágico el que a medida que íban usando los cubitos éstos se fuesen derritiendo. Además, me parece que es una actividad muy buena para trabajar la motricidad fina porque coger el cubito sin que se escape y manejarlo sobre el papel requiere agarrarlo firmemente con los dedos y no siempre les resultaba fácil.


Durante toda esta semana dejamos también en la clase cubitos sin color para observar cómo iban cambiando de sólidos a líquidos a lo largo de la mañana.

La siguiente semana, también en el rincón de arte, pintamos sobre el fondo que habíamos hecho con los cubitos. En este caso quería algo parecido a lo que había visto en el blog Mis técnicas plásticas para las perchas (mis compañeras dicen que yo tengo muchas ideas¡¡pero si hay tanto compartido generosamente en internet...!!).


Les dejé sólo témpera roja, morada y negra nada aguada y pinceles finos y les propuse dibujarse ellos (como era principio de curso me interesaba ver cómo había evolucionado el dibujo de la figura humana). ¡¡Y este fue el maravilloso resultado!!



Yo he hecho la actividad con mis alumnos de 4 años pero creo que se puede hacer perfectamente en 5 años con tonalidades de otoño ahora que entramos en esta estación, y también es ideal para el final de curso de 3 años, cuando empieza a hacer calorcito.