sábado, 22 de junio de 2013

Me siento diferente: Un día especial, Por cuatro esquinitas de nada y Hombre de color.


Durante las últimas semanas hemos desarrollado en Alternativa a la Religión una unidad llamada "Me siento diferente". Todos sentimos en muchos momentos a lo largo de nuestra vida que no encajamos con el lugar en el que estamos o con un grupo determinado de gente. En ocasiones nos sentimos diferentes a las personas que nos rodean pero no siempre esas diferencias son las que parecen y no siempre sabemos valorarlas como algo natural y positivo. Para evitar la "huída" precipitada en esos momentos, conocer ese entorno en principio distinto al nuestro y sacar partido de sus características especiales; creo que es importante poner nombre a lo que sentimos tanto del lado del que llega y se siente diferente, como del que está en el grupo homogéneo a simple vista.

Estos sentimientos son difíciles de identificar y verbalizar para los niños. Los cuentos les muestran estas situaciones y sentimientos a través de unos personajes imaginarios pero con los que los más pequeños se identifican. En "Me siento diferente" hemos realizado actividades en torno a tres cuentos: Un día especial, Por cuatro esquinitas de nada y Hombre de color.

En Un día especial, de Mark Sperring, una bruja vive su primer día de cole en una escuela de hadas. El aspecto, su comida, sus hechizos, su escoba...., son distintos a lo que encuentra en su clase. A pesar de todo, al final se da cuenta de que ha disfrutado mucho el día en su nueva escuela. Es interesante analizar cómo se siente Wanda, la bruja, al principio de la historia, cuando llega al cole, y al final. ¿Por qué se siente así en esos momentos?, ¿por qué pasa de un sentimiento a otro?, ¿tu te has sentido así alguna vez?.

  
Por cuatro esquinitas de nada, de Jerome Ruillier, nos cuenta la historia de un cuadrado que no puede reunirse con sus amigos los círculos porque la puerta de su cole es redonda y un cuadrado no puede pasar por ella. Los círculos ven que el problema es la foma de cuadradito y sólo al final de la historia se dan cuenta de que no es su amigo el que tiene que cambiar...¡es la puerta!. Con este cuento nos ha resultado muy fácil trabajar puesto que ha sido la base de muchas actividades de este curso y los niños conocen perfectamente la historia e incluso se saben de memoria el texto. Aquí es importante analizar cómo se siente cuadradito y sus amigos los redonditos al principio y al final de la historia. Intentamos que los niños se imaginen cómo se sentirían ellos si todos sus compañeros pudiesen entrar a la clase después del recreo y ellos no. Después de varios días de diálogo, hemos representado el cuento en un mural que los niños han ido formando según iban escuchando el cuento.
 Aquí podéis ver el proceso. 


Como véis, es muy sencillo de hacer y durante el proceso resultan imágenes muy similares a las ilustraciones del cuento. Además, comprueban que para que un cuadrado entre por una puerta de forma redonda (de diámetro igual al lado del cuadrado) sólo es necesario cortar las esquinas.




Y por último, en Hombre de color, también de Jerome Ruillier, analizamos que no debemos poner "etiquetas" a otras personas en base a una característica tan trivial como el color de la piel. Una de las actividades que hicimos con este cuento es crear un collage con partes de cuerpo de fotos de distintas personas que aparecían en revistas. Aunque no se haga intencionalmente, en sus creaciones aparecen distintas tonalidades de piel lo que da una explicación "material" a la historia del cuento.

Yo he desarrollado esta unidad con alumnos de 5-6 años. Creo que por la complejidad del tema y porque la mayoría de las actividades se centran en el análisis de situaciones mediante el diálogo, sería difícil adaptarla a niveles inferiores

Pinchando en este enlace podéis descargar la programación de la unidad entera (con muchas más actividades que las que habéis leído en la entrada) y las fichas. Espero que os resulte útil.

Los libros los podéis comprar aquí.

2 comentarios:

  1. Saludos Elisa! Otra vez estoy por aquí. Estas propuestas que compartes con nosotras, como la de hoy o todas las de que nos muestras de alternativa a la religión, me gustan muchísimo. La pena es que creo que deberían verlas todos los niños y no solo ser una alternativa, a ver si poco a poco desterramos la idea de que la alternativa no sirve para nada.

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    1. Completamente de acuerdo! De hecho tenemos que conseguir que los padres, al ver que en Alternativa se hacen estas cosas, sean los que protesten porque sus hijos se alas pierden y acepten que la Religión se trabaje en casa, en el ámbito familiar. Pero bueno, poco a poco, ofreciendo alternativas de calidad, se van consiguiendo cositas....(espero).
      Gracias!

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